Tercera Peña Tours
Jornada de reflexión sobre democracia
Presentación de la exposición del Dr. Arturo Andrés Roig a cargo del Sr. Hector Salgado
Jornada de reflexión sobre democracia
Presentación de la exposición del Dr. Arturo Andrés Roig a cargo del Sr. Hector Salgado
Estimados amigos buenos días. Bienvenidos a la Tercera Peña Tours, organizada por la Peña de Reojo, que en esta ocasión hemos planteado una jornada de reflexión sobre la democracia. Como el tema lo amerita, ha sido una de las principales motivaciones de la formación de nuestra Peña.Proponemos el debate, partiendo de la duda y en la búsqueda de una construcción de inteligencia colectiva superadora del estancamiento y decadencia de las fuerzas históricas transformadorasEl régimen democrático, en una primera aproximación, asigna a un gran número de personas el poder de tomar las decisiones colectivas. Quizás haya sido subsumida en algo nuevo que seguimos llamando "democracia" aunque para nosotros significa otra cuestión... (¿la búsqueda de una sociedad mejor à un Deber Ser, tal vez?).La crisis actual, como tantas otras que nos precedieron, nos cuestiona el alcance de la democracia (hasta que punto es democracia y no otra cosa, una cleptocracia, por ejemplo) y su forma más frecuente de aplicación práctica: la representación política, la democracia indirectaEn los últimos 200 años, sin plantear algo categórico y excluyente, esta forma aparece como "única" en el sistema capitalista, hasta tanto no emerjan experiencias duraderas y autosustentables de regímenes de gobierno de democracia directa, si es que estos son factibles en sociedades de masas. (aunque son deseables y teóricamente representan el desideratum)Rousseau planteó unos de los paradigmas más importantes de toda la tradición teórica democrática. El nos advierte que "Tomando el término en todo el rigor de la acepción, jamás ha existido una verdadera democracia, ni es posible que jamás exista" (Contrato Social, III, Cap. IV).La democracia no tiene ningún valor intrínseco, en sí misma que no sea el de su propia subsistencia y, además, plantearla solamente en su aspecto puramente procedimental es una concepción formalista de origen kantiano, que no contribuye en las actuales circunstancias.Es un método de legitimación de la representación política. Pero también una forma de participación popular. Se encuentra en el origen profundo del pensamiento transformador.No tener el horizonte de la democracia política como método de legitimación de autoridades publicas y como una herramienta eficaz es incompatible con las libertades modernas. Opinamos que NUESTRA MAYOR FUERZA ES LA DEMOCRACIA, entendida como la defensa de espacios públicos de apoyo, litigio y promoción social controlados por el conjunto de la sociedad y no por meras instancias de votación cada determinado tiempo. Si apoyamos y, debemos hacerlo, la apoyar la legitimación de la representación política es imprescindible que cuestionamos sólidamente las concpeciones orientadas exclusivamente a la maximización de beneficios económicos individuales y por lo tanto, propugnamos formas sociales de riqueza humanizada (educación, justicia, seguridad, protección del medio ambiente) no calculables en la escala mercantil y bursátil, que difundan las oportunidades de emancipación y autonomía individual frente al automatismo triturador de un sistema económico que funciona de manera excluyente para gran parte de la población.En el marco de esta nueva etapa del proceso mundializador, la democracia ¨hacia adentro¨ de los movimientos políticos y ¨hacia fuera¨ de la sociedad en su conjunto no constituye un obstáculo insalvable y siniestro, sino la apertura de la posibilidad de un nuevo territorio histórico que exige una visión alternativa de alcance global, planetaria o mundial, universalista, que no sea una mera resistencia fragmentadora y retardataria ante las presiones globalizantes del capitalismo salvaje multinacional.Bobbio, en "El futuro de la democracia", plantea un análisis que comienza con tres características o supuestos básicos para una definición mínima de democracia.Existe un conjunto de reglas que determinan "quien" debe tomar las decisiones colectivas, con que "procedimiento" al mismo tiempo que deben existir "alternativas reales, libertad de opción" y elección.Comienzan los problemas, pues la teoría, como toda construcción social, se realiza sobre la base de consensos y de coerción – hay que tener en cuenta la cuestión del poder y de las relaciones de dominación- por lo tanto, para avanzar en el estudio del tema que nos ocupa debemos aceptar como válidas estas premisas, que por otra parte pueden rastrearse en la historia de la democracia.El régimen democrático, como definición general, es el que asigna a un gran número de personas el poder de tomar las decisiones colectivas. Significa identificar al método de la mayoría como el procedimiento adecuado para la toma de las decisiones.Que debe reconocer explícitamente, garantizando que las libertades de opinión y expresión, de reunión, asociación, educación, información, etc. Y además avalar alternativas reales y libertad de opción. Pero estos son solo presupuestos ¿Porqué asignar a estas definiciones la calidad de presupuestos?Pues porque son las ligaduras elementales sobre los que se han construido las democracias fácticamente, desde la clásica ateniense hasta la de nuestros días, y además porque están incluidos en casi todas las teorías. Con esto no se desconoce los distintos significados y configuraciones que revistió la entidad ¨democracia¨, ni las rectificaciones que operaron en las distintas épocas históricas.Se busca encontrar entonces, desde algún comienzo fijado en el tiempo, ese minimum de esencia, si es que existe, ese átomo de concepto para entenderla mejor y comprenderla, más allá de sus formas temporales.De todos modos, debemos tener en cuenta que no podremos encontrar una definición ¨unica¨ y/o univoca, por la tentación de caer en un reduccionismo o tal vez, un esencialismo que pondera la democracia como un sustratum a través de la historia, sin importar el sistema o la estructura social que la contiene. Adquiere significación y sustancia en el anclaje material en donde tiempo y lugar determinan los alcances mismos del concepto. Aquí encontramos la primera herramienta del manantial teórico roigeano. Su aporte central en este punto es el denominado A priori – antropológico, en donde propone la aprioridad del sujeto latinoamericano como punto de partida de cualquier análisis y a partir de allí, la construcción de un NOSOTROS, liberador, abierto al mundo pero pensado desde nuestra interioridad, atento a las trampas conceptuales que nos impiden valorizarnos.La filosofía de Roig se piensa de un modo distinto como la penso la modernidad europea.Nos enseña que es menester superar la filosofía de la conciencia o del concepto, cuyo máximo representante es Hegel, y además nos conmina a salir al cruce sobre lo que se ha dicho sobre la no-historicidad de América Latina. Superar el escollo de la centralidad de la conciencia. Ello no implica otorgar universalidad a su pensamiento. Al contrario, sus observaciones teóricas nos permiten abarcar a los clásicos del tema completándolos, haciéndolos operativos a nuestras necesidades.Estamos en América Latina, un continente vapuleado y atrasado en donde el ejercicio de la democracia se encuentra potenciado por un complejo de inferioridad que recién estamos tomando nota. La presencia de la economía globalizada perfora los estados, las empresas y las relaciones políticas y sociales a través del capitalismo. El instrumento de dominación de los países es el financiero, la deuda externa eterna.Con el acuerdo social deteriorado la emergencia de una sociedad de exclusión, expresadas en las Villas Miserias y de una especie de feudalización social, con las Villas Riquezas, como guettos de ricos atrincherados, amurallados con fosos rodeados de cocodrilos, por miedo a la chusma de miserables que ellos mismos producen.¿Que tipo de democracia es posible en una sociedad con un %50 de pobres?. Una democracia clientelar, con clases sociales subalternas rehenes de las corporaciones y del estado.La degradación del instrumento social que permite el ejercicio de la democracia, la actividad política, se encuentra potenciada por lo que Bobbio denomina la "apatía política" (calificada como la sexta deuda de la democracia). El autor italiano observa estos casos y lo califica como una deuda insalvable.De la práctica democrática debería surgir una cultura participante, el "amor por la cosa pública". Por vocación y entrega solidaria. La realidad indica lo contrario.Cada vez es mayor el número de personas que rehuyen a interesarse por la cuestión pública en el sentido clásico de la expresión y si en cambio aumenta un modelo de elección "por intereses" particulares, a los que denominamos Individualismo de masa. El descrédito de la política como actividad crece en la misma proporción al desinterés de la sociedad civil, por sus propios asuntos. En la disyuntiva Mercado/Sociedad, el crecimiento del individualismo, del egoísmo, como consecuencia de un Darwinismo Social introyectado a la conciencia popular, se percibe a la actividad política como algo lejano, impropio, vinculado más a la Mafia Italiana que a los intereses propios.El individuo aislado, está muy limitado tanto para saber lo que realmente quiere como para actuar, por lo que deja un amplio espacio en la gestión de la política para que lo ocupen grupos con fines muy específicos: la política como negocio y el político profesional como gestor de necesidades de las corporaciones. Los medios de información que cuenta el ciudadano lo conducen (cuando no lo manipulan) a actuar por simpatías, que poco tienen que ver con la cuestión específicamente política (aunque en forma latente sean funcionales a determinada política). Es por ello que se busca a personas que aparezcan con ¨poca¨ exposición en el ámbito político y se promocione a ¨famosos¨ (corredores de autos, lanchas, cantantes, cómicos, etc.) en los cuales la gente ¨tenga confianza¨. Se busca un no-politico para hacer política. Es la subsunción del ciudadano en consumidor, en donde el producto marketinizado es la política misma, siempre soslayando ideas y proyectos pero incrementando la ¨imagen¨ de la persona por encima de sus convicciones e ideología.Las consecuencias son que solamente los grupos de poder organizados continúan gobernando a través de un manejo invisible que marca las tendencias, los ritmos, impone las agendas a los funcionarios, y en el caso de no ser totalmente cooptables, son desactivados del establishment y reemplazados. La ficción de la representación, como parte de la Crisis de Representación hiere de muerte a la legitimidad, como parte de la Crisis de Legitimidad, potenciada por el desinterés de la Sociedad Civil, como parte de la Crisis de Participación.Es este punto donde debemos recurrir nuevamente a nuestro ilustre visitante. Recalca que la historia no es futuridad sino futuro. Plantea una filosofía auroral y no crepuscular como Hegel aunque reconoce de este la historicidad. Es allí, en el futuro en donde encontraremos las huellas dispersas del pensar latinoamericano, trabajosamente hilvanados en ese rescate de los discursos emergentes discontinuos que ha realizado en su tarea. Su impresionante obra, la sola lectura de sus escritos nos llevaría todo el tiempo del encuentro, mencionaremos que ha centrado sus estudios en cuatro temas:1) Los estudios clásicos2) Los estudios de índole regional3) Los temas relativos al pensamiento latinoamericano (desarrollo de las ideas y que promueven el rescate de nuestro pasado conceptual)4) Y aquellos específicamente filosóficos (referidas especialmente a la función de la Filosofía en A.L.)Siendo su Tema capital de su teoría, a nuestro criterio: la renovación filosófica y la ampliación metodológicaRoland Barthes dice que en relación de la critica a una obra teórica es la otorgar un sentido con una forma. ¨Imposible para la critica el pretender traducir la obra, principalmente con mayor claridad, porque no hay nada mas claro que la obra¨Mencionamos algunos hitos bibliográficos, para que tengamos noción de la vastedad de su quehacer teórico:En 1969 publica Los krausistas argentinos (en donde descubre la presencia del krausismo en Argentina); en 1972 – Platón o la filosofía como libertad y expectativa; En 1971 – Seminario de Pensamiento Latinoamericano, en la Facultad de Filosofía y Letras comienza su trabajo especifico la construcción de Filosofía Latinoamericana; ya de vacaciones forzadas, en el Exilio ecuatoriano escribe en 1977 - Esquemas para una historia de la filosofía ecuatoriana y en 1981 publica Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano. (considerado por muchos como la Biblia del pensamiento latinoamericano), también de ese año es el titulo Filosofía, Universidad y filósofos en América Latina; en 1984 edita El pensamiento social de Juan Montalvo; El Humanismo ecuatoriano en la segunda mitad del siglo XVIII; Bolivarismo y Filosofía Latinoamericana; – Narratividad y Cotidianeidad;En 1993 escribe Historia de las ideas, Teoría del Discurso y Pensamiento Latinoamericano. Y siguen los trabajos.Se encuentra entre nosotros, tal vez su critica mas implacable, además de gran colaboradora intelectual. La Sra. Irma Alsina: su Esposa y compañeraSeñoras y señores: es un inmenso honor presentar ante Uds. al pensador más importante de la Argentina y a un grande de la filosofía Latinoamericana, Arturo Andrés Roig.
Guri Salgado
Mendoza, 2 de Julio del 2005
Peña de Reojo
Mendoza, 2 de Julio del 2005
Peña de Reojo
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